En nuestro orden social la sexualidad ha quedado reducida al falocentrismo adulto; es decir, lo que se entiende por ’sexualidad’ es una pulsión adulta y que gira en torno al falo. Por ‘acto sexual’ todo el mundo entiende el coito. Sin embargo hay toda una sexualidad básica humana y femenina que no es falocéntrica.